Posavasos de gres con borde irregular
Un juego de seis piezas con huella de dedo y esmalte satinado
Publicado el 14 de marzo, en el cuaderno del taller
Los posavasos se extienden con rodillo sobre una losa de gres y se cortan a mano, por lo que cada borde queda ligeramente distinto. No hay dos iguales: al apoyar la palma sobre el conjunto se nota cómo uno sobresale medio milímetro y otro se queda corto. Esa diferencia es la que buscamos, no un error que haya que corregir.
El esmalte satinado en tono arcilla se aplica por inmersión y se limpia el canto inferior para evitar que se pegue al horno. La base se pule con una piedra fina para no rayar la mesa. El conjunto se cuece a alta temperatura, lo que da una superficie resistente al calor y fácil de limpiar con un paño húmedo.
Con el uso, el esmalte satinado va tomando un brillo tenue en los puntos donde la taza se apoya siempre. Es una marca que no se puede programar y que aparece sola, después de muchas tardes de café. En ese sentido, el posavasos termina de estar terminado cuando empieza a vivir sobre la mesa.
Si te interesa cómo se comporta el esmalte moteado en piezas más pequeñas, puedes leer la entrada sobre alfileteros de gres. Y si prefieres una pieza de apoyo para la rutina del té, está la bandeja pequeña para tazas y cucharas.