Bandeja pequeña para tazas y cucharas
Una pieza de apoyo para la rutina del té en casa
Hay gestos que se repiten cada tarde y casi no se notan: dejar la cuchara sobre la mesa, apoyar la taza todavía caliente, sacudir las hojas sueltas antes de que caigan al mantel. Esta bandeja nace justo de ahí, de mirar cómo se desordena un rincón cuando se prepara té en casa. No resuelve nada grande, solo ordena lo pequeño.
La pieza se forma a partir de una losa de gres que se curva despacio sobre un molde de yeso, hasta levantar un borde bajo que contiene sin rigidez. El interior lleva un esmalte claro, liso al tacto y fácil de enjuagar; el exterior queda sin esmaltar, con la textura rugosa de la greda a la vista. En el fondo, un canal apenas marcado recoge las gotas que escurren de la cuchara y evita que se extiendan por la madera.
Se cuece dos veces. La segunda cocción es la que asegura que el esmalte interior aguante el uso diario sin agrietarse, con el agua caliente y el roce repetido de la loza. Conviene lavarla a mano con un paño suave y dejarla secar boca abajo; el gres crudo del exterior prefiere la sombra a los cambios bruscos de temperatura.
La bandeja funciona bien junto a un posavasos o un alfiletero sobre la misma mesa: son objetos que comparten una misma idea de lo doméstico, mate y sin prisa. Si quieres seguir el hilo de otras piezas del taller, puedes ver los posavasos de gres con borde irregular o los alfileteros con esmalte moteado.