El alfiletero junto a la cesta de costura
Cuando se cose a mano, las agujas terminan rodando entre los hilos o clavándose en el cojín del sofá. Un alfiletero bajo y ancho, con la base pulida, se queda quieto sobre la mesa de madera mientras se enhebra. La forma no impone nada: convive con carretes viejos, tijeras y retales que ya estaban ahí.